(TODAS LAS FOTOS Y TEXTOS DE ESTE BLOG SON CREADOS/AS POR MI)

sábado, 4 de diciembre de 2010

Conócete, acéptate, supérate.


Nada como el remordimiento, nada como la angustia de ver que todo se mueve y mi cabeza se mantiene en el mismo lugar, como si esperara algo. Lo irónico es que todo cambia de un segundo a otro, extraño despertar de aquellas pesadillas que rodeaban mis sueños y darme cuenta de lo completa que me sentía en la realidad, abrir los ojos y ver que todo era perfecto. Lo complicado es cuando eso no pasa y abres los ojos sin diferenciar entre aquella pesadilla y la realidad. Dicen que hay que caer para valorar cada momento que llegues a la cima, y así es, lo tengo asumido, mi único problema es que nunca me di cuenta de lo alto que estaba, ahora que miro todo desde esta perspectiva siento envidia de lo que fui, siento envidia de aquellos tiempos. Y rabia a la vez, sí, rabia por no haberme dado cuenta nunca de todo lo que tenía. Es tan normal que apesta, una situación tan típica y humana, casi básica. Aprendí que hay que valorar las cosas mientras están, que hay que decir y hacer todo en el momento en que nace, no guardarlo para una próxima ocasión, nunca sabremos si habrá otra oportunidad. Nunca esperar de brazos cruzados que la suerte toque nuestra puerta, por que si bien eso ocurre de vez en cuando, es muy ajeno a lo cotidiano. Cada pequeño detalle puede hacer la diferencia, un pequeño error puede cambiar completamente el sentido de tu vida, efecto mariposa. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario