Creo que cada paso que doy se convierte en un acto, luego en una consecuencia, después en una idea y nuevamente es un hecho, que el próximo paso que daré aún es un sueño, luego mi meta y posteriormente mi realidad. Creo que cada pensamiento que he tenido me ha abierto alas para volar más lejos, que otros me han llevado al vacío más grande de lo inexistente. Creo que la angustia en algún momento será alegría, y en un futuro será melancolía o nostalgia. Creo que este presente no es más que una combinación entre lo mental y lo físico. Creo que toda la rabia en algún momento se vuelve calma, plenitud. De todas formas, nada desaparece, sólo se torna de otro tono. Toda la materia en un momento será desecho, pero mis utopías seguirán en mi mente hasta la muerte, transformándose una a la vez en experiencias de vida, cosas que viví y viviré en algún momento.
A veces no entiendo ni el porqué de estas palabras, ni tampoco consigo ordenar mis pensamientos, es como si hubiese un incendio dentro de mi cabeza que llena toda mi claridad de humo, no me deja ver más allá, pero tengo claro que en algún momento sólo serán cenizas, y todo volverá a ser como antes. Quizás la esperanza debería morir para tranquilizar un poco todo, para dejar de crear nuevas ideas que realmente no tienen futuro alguno. Qué importa, da igual.
Afuera siguen caminando, todo está pasando, y yo... yo hoy no entiendo nada.