lunes 9 de enero de 2012
Y no desperté, era real
Llovía mientras el sol caminaba conmigo, parecía como si nada tuviese sentido, a mi izquierda todo estaba desierto, mientras a mi derecha todo parecía ser un bosque sin final, miré al cielo y lo pinté de mil colores, las abejas jugaban de un lado a otro mientras los gusanos se perdían dentro de las plantas silvestres entre los árboles. me senté en un lugar inexistente y entendí por primera vez que perdí todo tipo de razón, que había enloquecido y que la cordura se quedó atrás, me puse de pie y seguí caminando junto al sol, no me hacía daño, me contaba que siempre ha amado a su fiel compañera, la luna, pero que no pueden estar juntos porque las cosas simplemente no funcionarían, pero que cada vez que se reunían en un azar del universo era el momento más hermoso que pudiesen experimentar, en ese momento vino un flashback a mi mente y comprendí que simplemente hay cosas que no pueden unirse definitivamente, que vale la pena mantener la distancia para guardar la magia y entregarla en el momento preciso. Entonces la lluvia, fiel amante del sol, desapareció y yo seguí caminando, aún no sabía si adentrarme en el inmenso bosque o caminar por en infinito desierto.
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